En
la homilía en la que el P. Castagnet pronunciara ante sus alumnos y
profesores con motivo del cuadragésimo aniversario de la fundación del
Colegio, nos exhortaba a los docentes, a preparar precursores de Cristo
con la palabra y el ejemplo.
También se dirigió a sus queridos chicos del primario y del secundario
de la siguiente manera: "... Que no decaiga en ningún momento el entusiasmo
en la preparación a través del estudio para seguir en el futuro los pasos
de San Juan El Precursor que les ha sido propuesto como modelo y ejemplo
del que ama y anuncia a Cristo con su palabra y su comportamiento en la
vida, lo que se expresa en el lema ADIMPLE MINISTERIUM".
Es el espíritu del Precursor, modelo y desvelo del Padre Castagnet, el
que nos mueve a todos los docentes a formar jóvenes dispuestos a preparar
los caminos del Señor. Esta noble tarea se especifica en el área de
la formación catequística de nuestros alumnos a través de la enseñanza
de la Doctrina Católica, distintivo y orgullo de nuestro Colegio.
La formación de hábitos y actitudes se desarrollan en el Jardín y es en
el Rincón de Jesús donde se medita y se dan los primeros pasos de la Fe.
Con el comienzo del día, se encomiendan al Señor nuestras actividades,
a través de la oración de la mañana, que ilumina nuestros pensamientos con
la predicación de la Palabra de Dios y la meditación de los Salmos todos
los días. Oración que encuentra momentos que serán inolvidables al entonar
las camadas de ex alumnos el canto de la Salve, recordando así la devoción
a María, especialmente durante el mes de noviembre.
El encuentro más profundo con Jesús en la Eucaristía, propio de la
primera comunión, y las primeras confesiones, serán asiduas presencias
de madurez espiritual durante todas las mañanas y en el resto del día
a través de la presencia sacerdotal.
La amistad vivida como un valor esencial se fortalecerá en las convivencias
de cuarto a noveno año. Estas, valiosas en sí mismas, también preparan a
los chicos para los retiros que serán experiencias personales de Dios en
sus vidas y para siempre.
El apostolado exige testigos de Cristo que nacerán en la Confirmación
(los grupos de preparación son coordinados por ex alumnos), y que será
el inicio de la tarea de misionar, es decir, el compromiso de llevar
a otros lugares el mensaje de Cristo.
Entre lo cotidiano y lo anual pueden sumarse, la adoración al Santísimo
durante toda la mañana de cada viernes, la Misas de los primeros viernes
de mes, los encuentros y las clases de Catequesis, la Peregrinación a Luján,
Noche Joven (encuentro semanal de reflexión para jóvenes, alumnos y ex alumnos
y abierto a sus amigos y amigas).
Formar Precursores es la razón de ser de nuestro querido colegio, despido
estas líneas como empecé, con la reflexión del Padre Castagnet "... el ideal
de nuestro colegio es forjar desde pequeños a nuestros alumnos hasta su
egreso al final del bachillerato como heraldos de Cristo en medio de nuestra
sociedad contemporánea..."; será pues este ideal el que mantenga vivas en
cada una de nuestras acciones las letras de nuestro lema: ADIMPLE MINISTERIUM.